El slowplay (trampear) es jugar una mano muy fuerte de forma pasiva —pasar o solo igualar— para esconderla y sacar más fichas después. Es tentador, pero mal usado regala botes.
Cuándo SÍ trampear
- •Cuando tu mano es tan fuerte que casi nada del rival puede alcanzarte (un board seco con tu trío arriba).
- •Cuando apostar espantaría al rival y prefieres dejarlo farolear o ligar algo para pagarte.
Cuándo NO
En boards húmedos (con proyectos de color o escalera), apostar es mejor: das cartas gratis al trampear y el rival completa su proyecto y te gana. La mayoría de las veces, apostar tu mano fuerte es lo correcto.